Innovación, Disrupción y Estrategia

Innovación estratégica consiste en competir de forma diferente en la creación de una proposición de valor única, para obtener resultados de rendimiento superiores a los de la competencia. Sorprendentemente la mayoría de los responsables empresariales centran exclusivamente sus esfuerzos en reducir costes para lograr una ventaja competitiva que les permita competir a nivel de precio o aumentar su margen de beneficio.

Empresas con productos superiores, innovadores y disruptivos aventajan siempre a las que se centran exclusivamente en competir por precio. Ejemplo destacado es Apple, empresa que ocupa con 1,9 US $ millones el puesto 33 del ranking de facturación por empleado y ha sido la primera empresa en alcanzar el hito histórico de valoración bursátil de un billón en agosto de 2018.

La innovación requiere de predisposición al cambio y experimentar para adecuarse a un mundo VICA: Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo en el que la ciencia-ficción se convierte cada vez a mayor velocidad en ciencia-realidad. Organizaciones innovadoras en su política de gestión interna sancionan la inactividad, recompensan el éxito, incentivan la colaboración y celebran el fracaso. Pero siempre prevalece el reto subyacente de predecir el retorno económico de la próxima oportunidad y la resistencia interna de las organizaciones al cambio.

Innovación es la creación de una nueva oferta comercial viable por medio del desarrollo y aplicación de conocimientos que crean valor. En algunas ocasiones estos conocimientos provienen del avance en ciencia, pero en la mayoría de las ocasiones es la aplicación práctica de tecnologías y conceptos preexistentes. En muchas ocasiones la innovación es el fruto del esfuerzo conjunto de actores con perfiles profesionales dispares y surge lo que se ha definido como innovación recombinante. Corporaciones con una larga trayectoria de innovación como Procter and Gamble o General Electric permiten la transferencia de recursos de capital humano entre sus divisiones. En otras ocasiones, innovar requiere de talento no disponible dentro de la organización, razón de muchos de los proyectos corporativos de capital de riesgo e incubadoras de startups.
Según Richard Foster la expectativa de vida media de una empresa en 1920 era de 67 años y hoy esta expectativa se ha reducido a tan solo 15 años. El 40% de las empresas de la lista Fortune 500 desaparecerán en los próximos 10 años, es la visión de John Chambers de CISCO. Una de las principales razones o causas es la incapacidad de ver y adaptarse a los rápidos cambios en su sector de mercado de las empresas. Se trata de una miopía innovadora consistente en una visión cortoplacista con miras hacia el interior que se basa en las necesidades de la empresa en lugar de rediseñar o redefinir todo en función de las necesidades o expectativas del cliente.

Durante esta jornada buscaremos dar respuesta a las siguientes preguntas:
– ¿Cómo construir una cultura de innovación dentro de una organización?
– ¿Cómo liderar en un vertical industrial compitiendo por prestaciones y no precio?
– ¿La expansión comercial está por delante del beneficio? Ejemplo: Amazon.
– ¿Cómo solventar el reto de romper con lo ya existente para dar paso a lo nuevo?
– El paradigma de la canibalización de la innovación en las grandes corporaciones.
– Factores a la hora de diseñar una propuesta de valor que alcance un éxito de mercado.
– ¿Ser el primero o mejor el segundo en adentrarse en un sector industrial emergente?
– Correlación entre aceptación de mercado, número de empresas que compiten, fiabilidad de producto y despegue de ventas.
– ¿Toda innovación es un experimento? como testar suposiciones de una forma eficiente para no mal invertir recursos.
– Vías para iniciar la innovación:
Buscar la próxima mejora de rendimiento de un producto o servicio existente.
Replantear o buscar soluciones a problemas existentes.
Trabajar hacia atrás desde una solución/visión futura.
Analizar dominios de otras industrias en disrupción para desvelar oportunidades transferibles.
– Predecir qué es lo que los clientes/mercado precisaran en un futuro antes que estos sean capaces de formular esta demanda.